Visita los pueblos más bonitos de Tarragona, tanto los situados en la costa a orillas del Mediterráneo como en el interior de la provincia. Y es que la provincia de Tarragona cuenta con numerosos espacios que descubrir.

Aquí te mostramos los pueblos de Tarragona con encanto que tienes que visitar si estás pensando en hacer turismo por esta provincia de Cataluña, muchos de ellos situados cerca de Tarragona capital.

Miravet - 28min.

Miravet es una de las visitas obligadas de Tarragona. Este pueblo se encuentra en la comarca de la Ribera del Ebre, sobre un meandro del río que pasa por sus tierras.
La belleza de los paisajes y su historia hacen de Miravet una localidad de interés turístico. Esta localidad ha sufrido varias guerras como las Guerras Carlistas y la Guerra Civil, a pesar de ello, ha sabido mantener su aire medieval y conservar su patrimonio.
El castillo de la localidad es uno de los centros de interés de la localidad. Su presencia imponente domina el paisaje y nos lleva hasta el periodo de su fundación, en el siglo XI. En la actualidad es uno de los mejores ejemplos de arquitectura religiosa – militar, y en su estructura se combinan elementos románicos, bizantinos, islámicos y de la orden del Císter. Su exterior es una maravilla con numerosos elementos bien conservados.

Situado entre la sierra de Montsant y las montañas de Prades, Siurana se encuentra dentro del término municipal de Cornudella de Montsant. Se trata de una localidad muy bien cuidada, que merece la pena recorrer para conocer su arquitectura y legado histórico.
La iglesia de Santa Maria, románica, es un ejemplo de la sencilla belleza que caracteriza este estilo arquitectónico. Además, en el pueblo se conservan los restos de un castillo árabe y todo un conjunto histórico que se puede visitar y que incluye, incluso, visitas guiadas.
Si te gusta la naturaleza y el senderismo, en Siurana tienes que subir hasta el Salt de la Reina Mora – una pequeña montaña con una leyenda a sus espaldas -, recorrer el sendero del Camí antic de Siurana o hacer algunas de sus vías de escalada.

Montblanc es la capital de la comarca de la Conca de Barberà. Es una de los pueblos medievales mejor conservados y más importantes de la provincia de Tarragona. Su historia se remonta al siglo XII.
Uno de sus elementos más característicos es la muralla, construida en el siglo XIV por orden del rey Pere III el Cerimoniós. Según la leyenda, delante de ella tuvo lugar la lucha entre el dragón y Sant Jordi. 
Tampoco puedes irte de Montblanc sin visitar la impresionante iglesia gótica de Santa María la Mayor y el antiguo barrio judío, caracterizado por sus estrechas calles.

La Costa Dorada de Tarragona es un paraíso para los amantes de la playa. Aquí se encuentra la población de Altafulla, un pueblo costero de Tarragona que combina a la perfección un ambiente tranquilo para las familias con los servicios turísticos de más alto nivel.
Su privilegiada ubicación cercana a las grandes ciudades como Barcelona y Tarragona, sus bellas playas de aguas tranquilas, y su clima suave son algunos de sus atractivos.
Altafulla cuenta con una villa romana, diversos arrabales y otros elementos arquitectónicos que le han valido la consideración de Bien de Interés Nacional por parte de la Generalitat de Catalunya y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Tortosa es la capital de la comarca del Baix Ebre. Formada por diversos núcleos de población, se encuentra al lado del río Ebro, muy cerca del Delta. Su patrimonio artístico e histórico es impresionante.
Aquí encontrarás diversos edificios y palacios declarados Monumentos Nacionales, así como el mejor conjunto artístico renacentista de Catalunya. No dejes de visitar la Catedral de Tortosa, fortificaciones como el castillo de la Suda, de gran influencia andalusí, y el fortín de Tenalles, entre otros muchos.
La ciudad también está llena de palacios y casas nobles de visita obligada para los amantes del arte, como el Palau Montagut o el Episcopal, de estilo románico.
Una última recomendación: aprovecha tu recorrido por las calles de la ciudad para contemplar algunos de sus edificios civiles más bonitos, como la lonja medieval o el mercado municipal.

Este pueblo se encuentra al abrigo de la sierra de Montsant, junto al río Montsant y el riachuelo de Escaladei.
La Vilella Baixa está llena de rincones idílicos y de otros muy sorprendentes para quienes llegan al pueblo por primera vez, como las altas cosas construidas sobre el barranco de Escaladei. También merece la pena contemplar el puente de piedra sobre el río Montsant, la iglesia de San Juan Bautista y su plaza.
¿Te gusta la naturaleza? El municipio cuenta con diversos senderos a recorrer para disfrutar de su impresionante patrimonio natural.

Vimbodí es un pequeño pueblo de la Conca de Barberá, que cuenta con una iglesia gótica, antiguos molinos de harina, un Museo del Vidrio y la ermita de la Mare de Déu dels Torrents, del siglo XVIII.  Se trata de un pequeño y coqueto pueblo de gran belleza en sus rincones, pero que cuenta con un gran atractivo en su término municipal: el monasterio cisterciense de Poblet.
Poblet es una construcción del siglo XII catalogado como Patrimonio de la humanidad por parte de la UNESCO y Monumento Nacional por el Gobierno Español. Su impresionante arquitectura, la tranquilidad que se respira en la zona y su entorno natural – en el que destaca el conocido como Bosque de Poblet – son sus principales atractivos.

En Prades encontrarás restos ibéricos y de la época neolítica, aunque su origen es árabe. 

Recorre sus calles para descubrir numerosos monumentos muy interesantes, como la iglesia gótica de Santa María la Major (con fachada renacentista), las murallas, el castillo medieval y la ermita de la Mare de Déu de la Abellera.

Este pueblo también dispone de un gran entorno natural, que merece la pena descubrir haciendo, incluso, senderismo o escalada.